En el momento de ir a imprenta esta edición, se apagan por el camino que lleva al Royal Albert Hall los últimos ecos de redobles finales y dramáticas conclusiones de sinfonías y, también, las notas, más íntimas, de los recitales de solistas a medianoche de los Proms de este año. Una celebración del verano y un festín de piezas bien conocidas y estrenos, cuya conclusión anuncia el otoño. La variedad de los programas de este gran evento anual y su carácter no exclusivo son objetivos a los que merece la pena aspirar, y así por nuestra parte esperamos que nuestras ofertas de otoño les resulten tan apetitosas y tan llenas de cosas familiares o de otras emocionantes y desconocidas como ustedes puedan desear, y ello en referencia tanto a los libros seleccionados como a sus editores. Nos complace en particular, en cuanto a estos últimos, dar la bienvenida a nuestras páginas a cuatro recién llegados: Tulipan Verlag, SchirmerGraf Verlag, Urs Engeler Editor y Kein & Aber.
Por seguir hablando de música sólo un momento más: es asombroso cuántos de nosotros hemos llegado a concebir un amor más profundo por el idioma de Alemania a través de la música, un hecho que Richard Strokes supo aprovechar muy hábilmente durante sus decenas de años dedicados a la enseñanza no convencional del alemán. A muchos les sonará su nombre por sus notas a los programas en la Wigmore Hall; ahora trabaja en la Royal Academy of Music, y ojalá que su artículo aquí, integrado en nuestra serie sobre personas relacionadas con el alemán por razones profesionales, actúe como estímulo para futuras prospecciones sobre la especial relación existente entre la música y el idioma alemán.
De la música (y en esta edición presentamos una biografía de Puccini tan cautivadora como el compositor mismo) pasamos a la poesía. Gracias a requerimientos de los lectores y alientos de los editores, hacemos en este número una refrescante incursión en un campo tan sugestivo como este. La embriagadora vienesa Friederike Mayröcker centra el artículo de
Jeremy Over, mientras que el poeta suizo Kurt Aebli, quien obró un verdadero hechizo sobre todos los que asistimos a su lectura en el festival de Solothurn de este año –un evento anual que recomiendo encarecidamente–, es una figura que, como indica Donal McLaughlin, bien merece ser rescatada de su clasificación dentro de los "desconocidos más conocidos".
En el mundo editorial, otoño es para muchos sinónimo de Fráncfort. Este año, en el que la Feria del Libro celebra su sesenta aniversario, es un placer para nosotros subrayar el evento con una amplia entrevista con su director,
Juergen Boos, la persona que mueve los hilos de la mayor feria del libro del mundo.
En la declaración adjunta al anuncio de los nominados al Premio Alemán del Libro de este año,
Rainer Moritz –a quien asimismo damos la bienvenida a nuestras páginas, en las que nos presenta los encantos e intenciones de las
Literaturhäuser alemanas (¿no es lamentable que no exista aquí el equivalente?)– comentaba la diversidad y las atractivas posibilidades seguras de premio de las propuestas de este año.
¡El comité editorial de NBG le da la razón! Y esperamos que nuestros lectores disfruten con todas estas voces e historias, con las enérgicas obras de no ficción, los reinos encantados de nuestros libros infantiles, con todos estos cuentos de amor, guerra, sexo, muerte y nacimiento... Todo esto tenemos aquí, en este otoño particularmente fecundo.
Esa diversidad, y un aspecto particular de la misma, es el asunto que sondea con elegantes maneras
Ilma Rakusa. Es la
grande dame de la crítica, la traducción y la prosa, y es un honor acogerla en nuestras páginas.
¿Y nuestra Joya olvidada? «El mayor libro del siglo xx», según afirmaba Maarten t'Hart en Die Zeit. Bienvenidos a este cuento barroco, redactado en la década de 1950, sobre una Mallorca en la que pululaban traficantes y artistas, canallas y prostitutas.
Pronto las noches se alargarán, y los días veraniegos de Hay y Edimburgo no serán más que un placentero recuerdo. Ha sido un año de lo más alentador para las traducciones de escritos alemanes, y así debería –así debe– seguir siendo. Que los lectores en lengua inglesa puedan acceder a la última creación de Siegfried Lenz, por ejemplo, una delicada exploración del amor y la pérdida, o a la emocionante originalidad con que Thomas von Steinaecker enfoca los mismos temas. O, asimismo, por qué no otorgar igual privilegio al thriller con calidad literaria de Steffen Kopetzky, al sardónico humor de Karen Duve, a la torva mirada de reojo de Ingrid Noll; por qué no otorgárselo a una lectura tan amena como es la última novela de Angelika Waldis, o a esa historia infantil perfecta-para-leer-en-voz-alta que nos trae Vanessa Walder, por no mencionar el brillante análisis de Karl Schlögel sobre la Unión Soviética en el decisivo año de 1937 o el fascinante estudio sobre el sentido del olfato realizado por Hanns Hatt y Regine Dee.
Editores y libreros, críticos y lectores: por favor, sigan apoyando a esta literatura y creyendo en ella de modo que la mayor parte posible de ella pueda ser publicada bien y con pasión para que llegue a nuestros países y nuestros hogares. Somos conscientes del difícil clima económico y editorial de hoy en día, y no sólo en lo que concierne a las traducciones (pueden solicitarse a la Oficina de NBG los pliegos informativos sobre ayudas a la traducción); pero creemos con toda convicción que los libros que presentamos tienen fuerza bastante como para sobresalir y marcar su propio terreno, por lo cual realmente merecen su oportunidad aquí.
Agradeciendo todas las cartas, correos electrónicos e ideas recibidas, y deseando a nuestros lectores un otoño repleto de largas y felices horas de lectura,
cordialmente,

Rebecca K. Morrison