Atlantis Verlag, Nueva edición 2007, 24 pp. ISBN: 978-3-7152-0513-7 Autor&DerechosNos encontramos aquí con un cuento delicioso aunque enigmático, en el que las ilustraciones tienen la misma importancia que el texto. El breve relato se extiende concisamente desde la llegada de la embarcación del extranjero al banco de arena, pasando por sus extravagantes artes de pesca, hasta que los lugareños rechazan su pescado y su existencia. A pesar de la feroz vigilancia a que lo someten, se marcha sin ser visto: y, en apariencia, para establecerse en otro lugar. Pero el nuevo ciclo tropieza con un escollo: su primera captura no es lo que esperaba. Y ahí termina la historia.
El formato apaisado del libro, las guardas negras, la delicada impresión en blanco y negro sobre papel de alta calidad: todos estos son elementos que refuerzan la tonalidad anímica del sugerente título ("oscuro y extrañamente tranquilo"), al tiempo que resaltan las ilustraciones: hechas a lápiz con la calidad de grabados finos, saben transmitir tanto las surrealistas relaciones descritas como el preciso detalle realista de los mecanismos que aparecen (poleas, cables, tuercas y tornillos, peces mecánicos, boyas y campanas de inmersión). A este respecto, el estilo recuerda a Heath Robinson, mientras que las figuras humanas parecen recrear una animación obsesiva similar a la de Edward Gorey o Beryl Cook, pero sin la joie de vivre de esta última. Y en el desplegable central, donde se revelan por fin las artes del pescador para capturar peces de las nubes, se percibe un inspirado toque al estilo de Spike Milligan.
El escenario de la costa es esencial para la parte gráfica, pero no para la narración; de hecho, tal como sugiere la nota de la cubierta, hubiese sido posible igualmente situarla en las montañas, del mismo modo que la estrechez de miras a que se refiere podría asociarse a cualquier pequeña ciudad o suburbio de Gran Bretaña o Estados Unidos.
Como tantas historias fantásticas, esta presenta verdades bastante horribles sobre los seres humanos. Y tampoco está pensada para los niños, por más atractivo que sea el estilo "mecano" de sus detallados dibujos. Su objetivo son más bien los peligros que hay en lo que los adultos dan por hecho sobre sí mismos y su papel en el mundo. De hecho, difícilmente podría ser considerado como un libro para niños, sino como una creación de lo más desacostumbrado, sucesivamente impredecible, hipnotizante y triste. Este joven artista residente en Hamburgo ha creado algo muy especial que le ha hecho merecedor del Gran Premio de la Bienal de Ilustración de Bratislava de 2007. 'Una virtuosa obra de arte.’– Die Zeit#
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